Un momento

Fotografía por Elena del Rivero Fernández. Modelos: Román Arias y María Entrialgo.

Fotografía por Elena del Rivero Fernández. Modelos: Román Arias y María Entrialgo. Agradecimientos: Regina Panizo y Francisco Fernández

El carillón de la sala puso sus manecillas a las doce, y una potente campanada salió desde dentro de su maquinaria recientemente engrasada. A no pocos metros de allí, bajo la mesa de cualquier salón, dos amantes se arrodillan y gatean por debajo de ella hasta llegar al centro, lejos de miradas furtivas.

-Ojalá el tiempo se detuviera y pudiéramos estar aquí siempre – susurró ella.

-Si el tiempo no transcurriese, este momento no habría llegado nunca -sonrió él.

-Ya estás otra vez.

-El tiempo es una sucesión de momentos. Como este que también se pasará.

-Pues no lo entiendo, no me gusta.

-Claro, es normal que no lo comprendas. Nadie, ninguno de nosotros puede ver el tiempo hasta que queda atrás. Es en nuestros recuerdos, como en las fotografías, en los únicos lugares donde apreciamos sus huellas . Y tú aún no tienes pasado.

La penúltima campanada sonó en el reloj de la sala; ya casi era medianoche. Los dos se miraron impacientes.

-Venga, dame un beso-dijo él

-No sé si nos dará tiempo.

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Pasajeros al tren

Fotografía: Elena del Rivero Fernández Modelos (de izquierda a derecha): Carlos Fuenlabrada, Jonatan González, Gonzalo Para, María Prendes, Nicolás Bustos  Peluquería y maquillaje: www.gonzalopara.com

Fotografía: Elena del Rivero Fernández.Modelos (de Izquierda a derecha): Carlos Fernández-Simal, Jonathan González, Gonzalo Para, María Prendes, Nicolás Bustos. Agradecimientos: Lidia Estepa, Isaac Del Rivero, Omar Álvarez, Fernando González y Ramón Manso.

Mar había conocido a un chico que entendía el lenguaje de las nubes. De un vistazo decía “a ese cumulonimbo le gusta viajar, pero ese otro está triste” Un día convenció a la niebla para que le escondiese, y Mar no le volvió a ver. Otro novio suyo encontraba asiento y plaza libre siempre. Era genial para ir a conciertos exclusivos o encontrar un taxi en un día de lluvia. Pero dio con otra chica y se marchó también.

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Minientrada

DO YOU WANT  TO BE THE STAR OF OUR STORIES?

We are looking for volunteers to narrate our short stories online. If you want to be part of the Fearless Storyteller project send us a voice sample to this mail: pindusina@gmail.com

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We are looking forward to hearing from you!!!

A Moment In Eternity

Fotografía/Picture: Elena del rivero Modelo/Model: Cristina García

Fotografía/Picture: Elena del rivero
Modelo/Model: Cristina García

Time marched by to the beat of the water drops. The woman lay back in the bath, naked and freezing from the cold, asking herself what time and day it was. From there, the world was seen through a misted window. It was sometimes possible to see shadows crossing or hear lost words; but they were nothing more than unrelated parts of distant lives. The life of the living. Sigue leyendo

El instante de lo eterno

Fotografía: Elena del rivero Modelo: Cristina García

Fotografía: Elena del rivero
Modelo: Cristina García

El tiempo pasaba al compás de las gotas. La mujer se recostó en la bañera, desnuda y aterida de frío, preguntándose qué hora y día serían. Desde allí, el mundo se veía como a través de un cristal empañado. Algunas veces veía sombras cruzarse o escuchaba palabras perdidas; pero no eran más que pedazos inconexos de vidas ajenas. El mundo de los vivos. Sigue leyendo

La luz de tus ojos

Fotografía por Elena del Rivero Fernández Agradecimientos: Andrew Terrell y http://www.lamparascorredera.es

Recogía todas las cartas y las clasificaba. Luego pasaba el plumero a la mercancía del escaparate, y ordenaba las cajas que hubiesen quedado descolocadas del día anterior. A primera hora siempre se preocupaba de dejar la tienda recogida y presentable para posibles clientes. Cuanto todo estaba en orden, se sentaba detrás del mostrador a hacer lo que más le gustaba: bombillas.

  No podía ser otra cosa. La tienda de iluminación tenía lámparas, focos, y bombillas de todas clases y colores, pero eran objetos fríos sin personalidad. Alberto había aprendido el arte de “dar luz” de su abuelo, quien a su vez lo aprendió en uno de su viajes como marinero. Sigue leyendo

The light of your eyes

 

Photograph by Elena del Rivero Fernández Special thanks: Andrew Terrell and http://www.lamparascorredera.es

He’d start by gathering all the letters and sorting them. Then he’d sweep a feather duster over the merchandise in the shop window and organize the boxes which hadn’t been put away the day before. First thing in the morning he was always fussed about leaving the shop neat and tidy for potential clients. As soon as everything was organized, he would sit behind the counter and make what he liked most: light bulbs.

  There was no way it would’ve been anything else. The lighting shop had lamps, spotlights and light bulbs of all sorts and colours, but they were cold and lifeless objects. Alberto had learned the art of “shedding light” from his grandfather, who had learned it on one of his voyages as a sailor. Sigue leyendo

La luz de tus ojos (Trailer)

Imagen

 

La magia está por llegar…

El próximo 4 de Agosto, el nuevo relato LA LUZ DE TUS OJOS en el blog https://mascuentoqueverguenza.wordpress.com

Magic is about to come…

On August 4th, the new tale THE LIGHT OF YOUR EYES on “The fearless storyteller blog” https://mascuentoqueverguenza.wordpress.com,

Guión/Script: Elena del Rivero
Lara del Rivero
María Entrialgo

Realización/Production: Elena del Rivero

Edición/Edition: Nicolás Bustos Torrente

Agradecimientos/ Special thanks: Andrew Terrel
Olivia Terrel
Lámparas Corredera, Madrid

My pleasure

 

Collage by Lara del Rivero

Collage by Lara del Rivero

He could see the whole city from the roof terrace. The wind swept away the pollution and noise, and it was just the two of them up there: his cigarette smoke and him. He liked going up there to relax. He took a look at his hands, in pain, and saw a small drop of blood on his shirt. Right away he tried to hide it, as if somebody up there would see and ask questions. It was an occupational hazard.

He inhaled the smoke and remembered he didn’t like smoking. He had taken it up as an excuse to go upstairs. Alone, without a single voice within earshot, for a few minutes he could be what he wanted even though he was still the same person.

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Number 100, North Avenue.

 

Numero100-avdNorte

Graphite by Lara Del Rivero

What he liked about the city was that it had stayed the same forever, despite the passing of time. From the construction of its vaulted streets, its citizens had been adding sculptures and reliefs to the facades to change it completely. After, during a burst of contention, they conserved it like a treasure. Everything around him changed, but Perla Blanca stayed the same. It was pleasant to walk down at any time.

Álvaro smiled as he walked down one of the covered streets. Above, much further over his head, it was raining. The cold hung around the open streets; it mixed with his favourite jacket and entered the courtyard of a block of buildings. Sigue leyendo